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jueves, 1 de agosto de 2019

El programa de las sillas rojas de Canadá

The valley of the five lakes
Se podrían destacar muchas cosas de Canadá, las cuales he podido comprobar al menos en la parte que he visitado. Sus paisajes, su vegetación, su fauna, la limpieza de sus ciudades, la amabilidad de los canadienses... Cosas popularmente conocidas y que son ciertas de principio a fin. Tampoco sería una novedad.

No obstante, hay algo que ha llamado mi atención y que no conocía hasta después de pasados unos días. Si no has visitado el país, es posible que te pase lo mismo que me ocurría a mí y puede que lo desconozcas: el Programa de las Sillas Rojas. 


Leyenda en el valle de los cinco lagos
¿Qué tiene de especial dicho programa? Pues, por encima de todo, que es una invitación a conectar con la naturaleza, a pararse y dar tiempo a que todo se calme, a guardar silencio y atender a los sonidos del ambiente que te rodea, a dejar que el espíritu se apacigüe y descubra lo que le envuelve a su alrededor. Es ir mucho más allá de coronar la cima, de hacer la ruta marcada, conseguir la foto perfecta y media vuelta porque ya has conseguido el objetivo. 
Leyenda en los hoodoos
Si no te detienes, si no te olvidas de las prisas por un momento, te vas a perder un montón de cosas. Y para eso están ahí, como recordatorio de que en la vida hay que disfrutar un poco más de los pequeños momentos porque la felicidad, a veces, reside en los pequeños detalles, porque se nutre de instantes irrepetibles. Y así precisamente es la naturaleza, aparentemente estática pero continuamente variable. 

Sillas rojas en el Lago Minewanka
En diferentes localizaciones a lo largo y ancho de todo Canadá encuentras estas sillas en enclaves singulares por su belleza, por la calma y tranquilidad que se respira o por ser un lugar histórico, entre otras razones. Además, en muchas de ella encuentras escrito algo de interés relativo al sitio en el que estás sentado, lo cual les da aún un toque más especial.
Sillas rojas en Wilcox Pass (vista de la lengua del glaciar)
Sorprende el buen estado de conservación en el que se encuentran, lo que también habla del respeto que se respira por los bienes comunes y los ajenos. Las que puedes ver en las fotos corresponden a la zona de las montañas rocosas, las famosas Rocky Mountains, que se sitúan enmarcando con su poderosa presencia los Parques Nacionales de Jasper y Banff.
Sillas rojas en las Takakkaw Falls
Si planeas algún viaje a este maravilloso país, déjate envolver por su esencia, por esa naturaleza omnipresente que te purifica por completo. Por algo dicen que es el país que posee el 10% de los árboles en el mundo, un auténtico pulmón que debemos proteger.


Sillas en los hoodoos















sábado, 11 de agosto de 2018

Travelling: the most exciting story






San Juan de Gaztelugatxe, Bizkaia (Spain)

If I have discovered something useful in my life, that is travelling is a worthwhile experience. If I regret something in my life, that is having started so late. If I want to share something of my life, that is how travelling has changed me. So, here we go.
My first trip abroad was in my honeymoon. We went to Rivera Maya, in Mexico. It wasn’t a really nice experience, taking into account that a strong hurricane happend when we were there. Nevertheless, when I look back, I truly believe it was worth it. Why can I say anything like that? Quite simple: we learnt a lot. First of all, for the first time, we had to solve a range of problems being out of our usual comfort zone, far away from our country. All this involves developing social skills and trying to find solutions, sometimes in a creative way. Thus, in a certain extent, this means growing up.
On the other hand, we could know closely the mexican culture, despite missing the visit to emblematic monuments, because we had to speak a lot with the locals. Nowadays, I think this was the best of that trip, in addition to meet new people, tourists like us. I didn’t know in that moment, but that trip opened my mind somehow.

After travelling to Mexico in 2005, we’ve been to London, Paris, Dubrovnik, New York, Carcassone, Prague and running around Italy, Scotland, Belgium, Greece, West Coast of United States, Australia, New Zealand and recently Iceland. The consequence is always the same: the last trip unleashes the wish of another one.
Maybe it’s something obvious but people is quite different in every country. I have to highlight how kind, friendly and welcoming is people in Australia and New Zealand. Also, in United States we found nice and very polite and helpful people. In general, my perception in Europe is not the same. I mean, there are lovely people out there, of course, but I suppose that Europeans are colder or just more introvert. And I’m an European, Spaniard to be more specific, I mean, I’m not precisely an outlander.



Nugget Point, The Catlins (New Zealand)

It’s really interesting to find out how different the traditions are. Not only the cuisine, the timetables, the folk or the music, for instance. I don’t really know how to explain, maybe it’s just an impression. I guess it’s that you feel everything’s different when you are abroad. Of course, you are a foreigner there and most of things seem unusual, because you come from another culture. That’s a fact. Even the fresh air seems special, perhaps just because you are enjoying the freedom of traveling and the awarness of every single thing around you. In sum, it’s a mindful experience and your eyes are wide opened in order to miss nothing.
However, I suppose that every tourist has lots of anecdotes from their trips. Sometimes it’s something that happened, sometimes it’s something you saw or whatever. In any case, it’s something that caught your eye. For example, it was something unusual for us, but very typical in New Zealand to see barefoot people there. Nothing really outstanding, I guess, but for us it was shocking. I can’t imagine Spaniards walking without shoes on the streets. Kiwis are truly special people in the best way possible. They look relaxed, free and genuine people. I have unforgettable memories of the days I stayed there.
The examples could be countless, but this was not the only goal of this article. I would like to share how exciting traveling is and how important could be for everyone. In my case, it changed me in lots of ways. I think I am more open-minded and comprehensive now. There are more than one point of view and not always our point it’s the right one. If you stay the most of your life inside the same boundaries, it’s more difficult to understand this. So, don’t doubt, traveling is worth it, no matter where you go, just go.

miércoles, 8 de agosto de 2018

El recóndito país Islandés

Jökulsárlón
Islandia. Sólo pronunciarlo uno se estremece pensando en sus auroras boreales y sus paisajes helados. En verano, al menos lo que ellos llaman verano, la temperatura es más bien invernal para aquellos que proceden de lugares más cálidos. Será que los islandeses están hechos de otra pasta.
Altramuces florecientes
Sí, no voy a ser yo quien lo niegue porque es
verdad. Tienen un clima caótico. En un rato puedes pasar del verano al invierno, pasando por la primavera y el otoño, con lluvias, viento racheado y cualquier otra cosa que se te ocurra. Supongo que ese clima es en gran parte responsable de la tremenda belleza que esconde este país, porque realmente Islandia es una joya de la naturaleza. Parece que en una extensión relativamente pequeña haya acumuladas tantas maravillas.
La gente me suele preguntar, ¿qué es lo que más te ha gustado? Y ante esa pregunta me quedo en blanco. Creo que es imposible de responder, pues elegir una cosa no es sinónimos de que sea lo más bello. De hecho, durante el viaje me pasó algo curioso. Debido a la época del año en la que fuimos y según nos comentó algún lugareño, resulta que hay tantas cascadas por todos sitios debido a que es la época del deshielo y en septiembre muchas de esas cascadas se quedan secas. Aún así, hay unas cuantas que visitamos todos los turistas porque están marcadas como punto de interés. Con esto lo que me sucedió es que cada una me parecía más bella y espectacular que la anterior, lo cual al final del viaje dudaba si se debía a mi capacidad de fascinarme sin medida o a que realmente la de aquel día era todavía más increíble que la anterior.
Godafoss
Así que, llegados a este punto, puedo afirmar que no sé qué me ha impresionado más si sus cascadas, sus fumarolas, sus campos de lava, los géiseres, los colores de Landmannalaugar, su sorprendente vegetación, sus fiordos, su mar salpicado de trozos de glaciar, sus cráteres, sus glaciares, sus maravillas geotermales, la Blue Lagoon o esa extraordinaria capacidad para reproducir palabras impronunciables y casi imposibles de recordar. El resumen de todo es que merece la pena visitarlo porque no te deja indiferente.
No obstante, no todo puede ser maravilloso. Por ejemplo, ir a Nueva Zelanda tiene el inconveniente de pasarte más de 24 horas volando para llegar allí. Un inconveniente que, con total sinceridad, merece la pena sufrir, puesto que no se me ocurre ningún otro. En Islandia debes prepararte para un nivel de vida mucho más alto de lo habitual, por lo que tu presupuesto puede saltar por los aires si no te andas con cuidado. Por otra parte, esta el tema de las carreteras, puesto que incluso en la Ring Road, es decir, la principal de la isla, puedes encontrarte sorpresas desagradables como tramos de grava y bacheados. Ni se me ocurre mencionar las conocidas como F, sólo aptas para vehículos 4x4 y experimentados conductores. Estas carreteras son las que se adentran hacia las montañas del interior y cabe la posibilidad de que si te atreves a tomar una de ellas tengas que vadear un río en un momento dado. De hecho, ya se encargan de advertirte en más de una ocasión del peligro que entrañan.
¿Pensando en viajar a Islandia? Pues no lo dudes. Te sorprenderá.


domingo, 6 de mayo de 2018

Inauguramos la sección viajes

Viajar no sólo es un placer, sino que además es fuente inspiración y una forma de abrir la mente de una forma que la expande hasta límites insospechados. Por eso y porque compartir es un placer, iniciamos nuestto particular viaje por el mundo. ¿Te vienes conmigo?